((Perdón, con la traducción SYSTRAN)
Cuando esta increíble aventura comenzó, como una farsa barroca y extravagante, era lejos de imaginar ni la amplitud, ni el increíble destino que me esperaba. En efecto, desde los toda primera peripecia, había concluido de ello a una de estos contratiempos que algunos de nosostros bordean una vez en su vida, luego, que intentan de olvidar lo más de prisa posible tanto el extrañera puede perturbar su entorno y engendrar de las consecuencias nocivas sobre su propia existencia. ¡Brevemente, vean del exterior, estos évènements extraños no podían recibir el sello de la credibilidad! De allí a lo que descorchan sobre tal destino, éste que iba a hacer de mí el actor principal de una causa que adelanta muy ampliamente el marco de mi modesto nadie, no era previsible.
Por esto, siempre habiendo tratado los caprichos como la vida con retroceso y humorismo, cuando esta aventura comenzó, séquito a un encuentro estrafalario, hice igualmente, tomando el partido de reír de ello, pues tal era mi naturaleza. De allí a imaginar que los seres improbables tomarían apoyo sobre de los rasgos adquiridos o innatos de mi propia personalidad para formar los primeros fragmentos de este relato, estaba en mil lugares de sospecharlo.
De madrugada y como todas las mañanas que Dios hace, saco mi perro. Es un fantástico Labrador a vestido marrón que he llamado " Cheerac " en recuerdo del nombre de una familia de Arizona que nos hospedó una tarde de tempestad. Adoro la bondad de esta raza. Según las búsquedas que había emprendido a la época, sería natural del Canadá y aparecida entre los Inuits de la región de Labrador, a no ser que no se tratara, de pescadores de bacalao portugueses quienes la introdujeron a Terre-neuve. Ahora, a la época de su adquisición, hace unos años, había vacilado mucho tiempo con un Brachet austriaco negro y fuego, pero su mirada de perro obediente me había convencido. Luego, no lamento mi elección, no tiene ni falta, ni vicio redhibitorio, excepto la golosina de un perro curioso o gastrónomo. En dueño atento, lo mantengo a su peso ideal de adulto, lo que hace que tiene altivo paso cerca de los vecinos y de las señoritas de raza canina quienes lo codician de la mirada a cada una de nuestros paseos. Sin una vigilancia diaria de su alimentación, se hincharía a querer devorar todo y cualquier cosa, como los bizcochos, de los chocolates, los restos de la fabada de la comida y que sé yo todavía. Brevemente, es un animal de muy buena compañía, una nada débil pero tan cariñosa y jugador...
Ayer, domingo, durante nuestro paseo diario, hemos hecho un encuentro de más asombrosas. Éramos cerca de este campo de maíz, del que la cosecha tiene lugar justo antes de los primero vacilaste de invierno, allí igualmente donde de los enormes pilones EDF acuchillan de un ancho ordeña de chatarras horrorosas nuestro hermoso campo del Valle de Oise. Este lugar es un campo de juego mágico para los chiquillos de los alrededores que se entretienen, la noche caída, a encender de los neones izándolas todo brazo tenso, hacia el cielo. La magia del lugar tiene al hecho que los neones se alumbran de modo casi inexplicable gracias a la sola proximidad de estas líneas a muy alta tensión, lo que hace que nuestros chiquillos realizan una clase de bajada a las antorchas corriendo en estos campos de maíz.
Éramos cada uno en nuestras observaciones rutinarias, Cheerac, al rastreo de materias y otros líquidos olorosos, yo, al descubrimiento de algunos objetos de civilización digna de interés intelectual. A este instante, caminábamos tranquilamente durante un sendero poco frecuentado autocar cenagoso en cuanto llueve tres gotas, cuando de repente, nos hemos encontrado cara a cara con dos marcianos muy adiestrados... ¡Tan si, mantengo, es posible!
El momento de estupefacción pasado, nuestros espíritus regresados, era tiempo de analizar los espécimenes. ¡Se trataba de marcianos, por fin lo supuse! Tal y como puede descubrirselas en estos expedientes OVNI meticulosamente archivados desde el medio del vigésimo siglo. Más especialmente desde la célebre emisión gag de Orson Welles, este 30 de octubre 1938, en vísperas de Halloween. Eran casi caricaturescos en su aspecto físico, verduscos, sin músculo, los ojos desproporcionados, vestidos de una combinación extremadamente favorecedora. y venidos en adelante del espacio gracias a su legendario platillo volante para estudiar la Tierra. Justo situada detrás de ellos, no entreveía de ésta que la parte superior que se dibujaba a través la hilera de árboles que ribeteaba este camino aislado. Su máquina no derogaba tanto a la regla la adivinaba circular y de una forma aplastada. No poseía ninguna portilla aparente y era de un tinte blancuzco casi uniforme salvo su cumbre, ligeramente llano quien brillaba como si hubiera sido plateado y educado como un espejo.
Estos dos auténticos marcianos se han puesto delante de nosostros y han empezado a chillar juntos. ¡Pero, extrañamente y sin comprender una traidora palabra de su hermética jerga, deduje de ello fácilmente, gracias a sus sugestiones telepáticas, que deseaban que les prestara un sacacorchos para un brebaje que me han designado ser fríamente del Montrachet blanco 1992 teletransportado en el viticultor borgoñón!
A pie juntillas, alelado por el extrañera de la solicitación, no trataba de comprender su motivación. ¡De los marcianos epicúreos, como yo, aficionados de los grandes vinos, he aquí quien era innegablemente singular!
Dichosamente, tengo siempre sobre mí, desde mis ágapes catadoras de vino, el herramientas del perfecto enologo freelance. Mientras que extraía del bolsillo de mis vaqueros la herramienta codiciada por las dos criaturas del espacio, Cheerac sorbía sospechoso los espécimenes verduscos brincando de uno al otro, embrutecido, como el día de sus dos años donde había recibido su jirafa de plástico, juguete favorito de los bebés desde sus primeros meses de existencia. Apenas, puesto el accesorio salvador, un soberbio sacacorchos abrebotellas de la célebre marca Laguiole, en la mano del jefe, por fin éste que suponía como tío, pues arbolaba un más hermoso cinturón que el otro espécimen y se expresaba con más de diplomacia, que nos giran los talones sin un solo agradecimiento, si no un " bonne année " oída, esta vez, bien distintamente en olas vibratorias y sonoras y en un francés impecable.
Heu. "¿ feliz año nuevo ? " ¡Éramos en lleno mes de agosto!
Este encuentro, en resumidas cuentas muy conveniente, había debido durar en absoluto más de tres minutos. Mi perro Cheerac y yo las observamos subir en su platillo volante, sin que no realizan un solo movimiento, como si hubieran sido moví por una cinta transportadora invisible. Luego, una vez a borde, casi instantáneamente, el platillo se abalanzó extremadamente rápidamente en el cielo. Todo eso se produjo sin un ruido, el artefacto describió una trayectoria indecisa compuesta de los soberbios zig-zigzages a ángulos cerrados, hasta su desaparición total en los cielos. Quedábamos cuajados un bueno minuto después de su salida, a mirar el cielo por todas partes, por si acaso regresaran para otros menús servicios. ¡Soñaba adrede que me quedaba todavía la llave de contacto de mi Lancia y un soberbio encendedor Cartier chapado en oro!
Luego, no paro de contar esta historia a mis parientes. A ver apenas sus semblantes estreñidos y sus sonrisas esbozados, me digo que es gran tiempo de tirar un rasgo definitivo sobre estas inepcias de seres divinos venidos del espacio para salvar nuestro hermoso planeta de un desastre ecológico inminente, o bien todavía, parar neto todos los conflictos desencadenados por nuestros lastimosos politicastros van en guerra, demócratas invisten de una misión divina, barbudos autócratas u opresores de todo borde.
Finalmente, soy extremadamente sorprendido y decepcionado, son de los seres muy ordinarios, justo buenos a beborrotear del Montrachet blanco, a entretener mi perro y a sisar mi soberbio regalo del día del padre año de cosecha1996.
Un sucio golpe de las dos trufas espaciales...
No pensaba más volverlas a ver, había decidido también cambiar el recorrido de nuestro paseo diario. Es decir, pasar por las casetas del tiro al arco, costear lo nacional sobre el estrecho camino herboso en orilla de los bosques municipales donde se encuentra de los corzos de vez en cuando. ¡El problema de este itinerario campestre reside en el hecho que mi perro quiere mucho demasiado los corzos! Pero...
Desde nuestro encuentro con las dos criaturas del espacio, he notado un enorme cambio en mis relaciones con Cheerac. Mi soberbio Labrador de amable compañía, que me permite, entre otro, de respirar del aire fresco madrugador, y en este período canicular, eso no aparecía un lujo, pero una necesidad. Estos paseos me permitían igualmente accionar una parte de mis músculos que no tendrían ninguna actividad por otro lado. Ahora bien, éste era siempre también jugador y cariñoso, de este costado, nada había cambiado y era tanto mejor. Pero, anoche, cuando miraba una necedad televisiva, como demasiado a menudo ay, lo he sorprendido en llena reflexión (cosa muy inesperada)...). Era acostado sobre el diván cerca de mí, su hocico húmedo puesto sobre mis pantorrillas y su eterno aire de perro vencido que contempla a su dueño. Ay bien, me creeréis pero he agarrado exactamente palabra-a-palabra su pensamiento.
"¿ que es estúpido este Ardusson, no te tienes la impresión que nos tuerce al Jacques Murtain, tú? "
¡Era pétrifié ! Eso me ha hecho una impresión divertida de oír mi perro en lleno pensamiento metafísico. Era conectado asombrosamente a sus facultades intelectuales y realizaba sólo a este instante preciso, que era abastecido de un cerebro, y que éste estaba bien más vasto de lo que no lo hubiera imaginado antes. Entonces, le he contestado :
"¡ La cierra! Cheerac... ¡La nieve ha fundido, airéete los bronquios en el jardín! ." Cheerac no quiere la nieve... !
Este Este que Môssieur se echa a bostezar a desencajarse las mandíbulas.
"¡ Tu te cree divertido, hace todavía por lo menos 20 grados fuera! Olvidas no de sacar el cubo de la basura de la cocina esta tarde, apesta... ¡Me acostaré!!! " Añade, de nuevo telepáticamente, y sin una mirada hacia su venerable dueño.
¡Mirando sin cesar mi perro pattouner su cojín describiendo de los círculos perfectos para instalarse cómodamente para la noche, me sigo se hace esta reflexión "pero, de donde conoce a Jacques Murtain, este perro, tiene sólo 4 años!"
¡Nuestro segundo encuentro del 5 tipo!
Cheerac y yo hemos vuelto, día para día este el domingo por la mañana, al mismo lugar y a la misma hora, 9H 05mn para ser preciso, como empujados irresistiblemente hacia el lugar de nuestro primer contacto extraterrestre. ¡Una voz interior me repetía incansablemente estas palabras " Estamos aqui, estamos aqui! ." Cheerac manifestaba la misma solicitud de devolver se, como cuando tiene su gana acuciante de aliviar sus intestinos. ¡Eran en efecto allí, luminoso, flotantes a diez centímetros de las briznas de hierba y nos esperaban como si tenían al íntimo convicción que vendríamos!
Era evidente que estos dos seres venidos del espacio no tenían nada que ver con la raza rural, mismo en su diversidad etnológica, eran infinitamente diferentes. Sus ojos eran desproporcionados e hipnópticos, su tinte era verde blancuzco, sus cráneos bien más imponentes que los nuestros y el cuerpo reducido al estricto mínimo, por más que un poco tripudo para más grande y sin un pelo de músculo aparente.
El jefe al hermoso cinturón centelleante nos saluda. Cheerac se echa desbordante de alegría, y bastante pesadamente, hacia más pequeño quien no me muevo de una iota, además de una mueca muy expresiva llegada desfigurar su rostro.
"¡ tenemos algo que mostrar los! ."
Anunciamos ellos sin el mínimo movimiento de labios como a nuestro anterior encuentro. De un gesto elegante, nos hicieron signo de acercarse a ellos. Este algunos pasos nos remacharon subrepticiamente a su cinta transportadora invisible, luego, son totalmente inmóvil que fuimos aspirados hacia el objeto volante, del que un umbral de acceso se había materializado distintamente en línea de mira...
El bajel hacía aproximadamente una veintena de metros de diámetro. ¡El interior muy luminoso era casi totalmente desierto de todo mobiliario, objeto o instrumento! Según las breves explicaciones de éste que había designado " el jefe ", el platillo sería dotado de un rotor giratorio a la velocidad de la luz en un cuarto a vacío que forma un gran círculo de sección circular alrededor del bajel. Al centro del artefacto, una clase de cristal radiante serviría poderosamente de poste de pilotaje bueno que ningún acceso haya sido descubrible. ¡El tore daría la coherencia temporal al bajel, el cristal aseguraría la coherencia ondulatoria!
Esta tecnología, así explicada, estaba bien para mí demasiado evolucionada para arrancarme el mínimo comentario, a pesar de todo él éste hubiera actuado de una ola opinión a propósito del estilismo de la cosa. Permitiría realizar, indiferentemente, de los viajes en el pasado y el futuro. No me preguntéis de ello más, no había asimilado nada a su sabio discurso y me había contentado de consentir educadamente a todas sus simpáticas descripciones dictado tiene a priori por las reglas de pura convivencia.
Después de esta entrada en materia, me invitaron a sentarme alrededor de una mesa circular acompañada por sus tres sedes, aparecida súbitamente delante de nosostros, como surgida del suelo. Apenas sentado, mi magnífico sacacorchos y diez botellas de los viñedos más prestigiosos aparecieron, allí todavía, por magia delante de nosostros. Escudriñando las etiquetas, descubrí un vino de hielo alemán, un excepcional Barolo italiano, un Castillo Yquem de la mejor cosecha, un Ausone 1996 quien como todo el mundo lo sabe, es uno de los mejor San-Émilion, un Pingus 97, nacido de un dominio español reputado mundialmente, un Penfolds "Cabernet sauvignon" australiano de 1996, un Lafite-Rotschild de 96, Pauillac de reputación mundial. ¡Brevemente, había allí una muestra de los grandes creyó, más reputados internacionalmente!
¿Pero cómo eran también apasionados y puntiagudos en materia de vino? ¡No tenía de ello la mínima idea! Una sola constatación, detenía en yo, un capital cultural y una sólida formación viticole que me permitían apreciar tal elección de los fabulosos brebajes.
Cheerac, dado asco de tanta atención a mi sola consideración, había partido sorber cada parcela de la escudilla volante en busca de una huella hembra.
Me creeréis si queréis, pero estos dos gourdasses espaciales no habían sabido ni siquiera accionar el sacacorchos y éramos, de nuevo, su providencia. Quizás una falta de músculos o de digitación para manipularlo. Unos humanas no llegan, entonces... ¡Por qué no, de los marcianos en chanza!
Extraía pues religiosamente fríamente el tapón del primera de las botellas teletransportadas bajo mis ojos. Se trataba del prestigioso Castillo Yquem que manipulaba con gran respeto para efectuar de ello el servicio. Vertía el precioso brebaje, sucesivamente en los tres vidrios de degustación, aparecí ellos mismos, algunas fracciones de segundo antes de que me adueñe del prodigioso frasco. Las dos criaturas se apresuraron a vaciar sus vidrios. Yo, era ya en otra parte, saboreando y amasando con admiración y éxtasis este inmensa obra maestra de la viticultura francesa. Su ramo exaltaba el ejemplo-tipo de él " rôti " quien caracterizo un muy gran Sauternes y de que Yquem de ello es la más lisonjera expresión. Notas aromatizadas con vainilla sobre fondo de frutos muy maduros de uva botrytisé. En boca, una frescura asombrosa con los aromas de piña, de tabaco, de vainilla, y de que la apoteosis se ilustraba por un largo en boca impresionante. El téléportation no tenía en nada empezado las calidades de esta obra maestra, era una evidencia. ¡En efecto, estaba en el paraíso! Cuando abrí de nuevo los ojos, los dos energúmenos espaciales me divisaban deliberadamente de un aire impaciente y enervado.
Luego súbitamente, estallaron de reír para corregirse en seguida e indicarme, autoritariamente, la siguiente botella. Volví a meter apenas de mis emociones, me apresuraba a extraer el tapón del Castillo Ausone y vertía de ello un lleno vidrio a cada criatura del espacio que examinaba mis hechos y gestos con cierto placer. Su vestido era moderadamente de un rojo sostenido, con algunos reflejos anaranjados. La nariz era fin : frutos cocido, licor de guindas, cuero nuevo y mismo del semblante de lápices. A la evolución, un todo otro registro se exhibía ya, de las flores cortadas, de la trufa negra, de la morilla. Me hacía pensar en un Pomerol. La boca era suave, de una gran distinción, sobre de los frutos compotés y de los flaveurs de bajo bosque. De los taninos muy presentes, eran derretidos y apretados, la final era fumada sobre de las notas de madera exótica y de té. Cuando que hube acabado mi degustación, mis extraños compañeros me fijaban, esta vez con la curiosidad en la mirada, pero imperturbables, el dedo de nuevo dirigido majestuosamente hacia la siguiente botella. ¡Me preguntaba sinceramente si tomaran el tiempo de apreciar esta obra maestra a su justo valor!
El Barolo liberaba una fuerte nariz de violeta y de grosella y hacía muy Costa de Noches. El primera cebado fuera muy áspero, luego fuerte seca en final. El conjunto libertaba una expresión entre un vino bordolés en su estructura y su profundidad y un vino de Borgoña en cuanto a su paleta aromática. Luego siguiente algunas agitaciones y torniquetes ejercitados sobre mi vidrio, el brebaje tomó otro paso en boca, totalmente redondeado y rebosado de frutos tales ciertos Costa de noches. Era indiscutiblemente un gran vino de guarda.
La degustación se extendió, del mismo modo, para los siguiente creídos, es decir a un paso de caballo al galope y mi espíritu de observación lo mismo que mi concentración empezaron a turbarse desde la cuarta botella. Pero me esforzaba de tener el ritmo infernal hasta la última maravilla del lote, pues me decía yo, nunca de mi vida, no tendré la ocasión de volver a empezar tal degustación. ¡Ni mismo, soy convencido de ello, en las mejores oportunidades de un catavinos, fue campeón del mundo galardonado de oro!
Tengo aunque tenido la impresión que eran empapados severamente cuando todas las botellas fueron vaciadas. Éste es especialmente, a este momento, que aprendí de uno de ellos, que habían venido en infracción sobre tierra para conocer todos los placeres primitivos de nuestra civilización naciente y que en hecho, el jefe al hermoso cinturón se llamaba "Enkorun", eran el macho y el pequeño "Keleotrenoronpa", la hembra. ¿Qué nombres divertidos, no es?
Y luego, súbitamente... mis neuronas se atascaron en una coma profunda.
Bien más tarde, se se ha encontrado los dos largos sobre el diván de nuestro salón, yo, mi sacacorchos a la mano y Cheerac un objeto desconocido en la boca. La televisión era encendida, eché un ojo furtivo, Sasha Druquer y Pédro Machias sirupaient grave a la pantalla. Éste era como siempre, pasadas los primera segundos del show, de un aburrimiento mortal digno de las peores noches soporíficas de antaño donde el ORTF, cara al General de Gaulle, nos acompañaba hasta 22h30 antes de la extinción por los fuegos mediáticos de la única cadena televisiva francesa del PAF. Dichosamente en este comienzo de XXIe siglo, francés, podemos zapear alegremente sobre una pequeña veintena de cadenas numéricas y por poco que me poseo una suscripción TV por satélite, todas las cadenas del mundo son a nuestro alcance. Esto es igualmente verdadero por la Internet con los streaming gratuitos de cadenas locales que nos vienen en toda lengua y de todo país.
¡Alcanzado de un profundo aburrimiento a la vista de este triste espectáculo, miraba mi reloj y comprobaba estupefacto que nuestra ausencia había durado más de seis horas!?!
Nuestros estómagos que gritan carestía, decidía vacar a mis empleos diarios. Preparar una colación, ducharse y esperar que la prójima noche, según el adagio, me llevaría consejo aclarándome la memoria.
Día siguiente de fiesta...
Ay, nada hizo, empezando este nuevo día, no paré de interrogarme sobre lo que había podido hacer bien, durante más de las seis, en las locas del espacio. ¡Esta memorable degustación no había debido, en ningún caso, exceder la hora! En efecto, es mi amable perro Cheerac, sabio y expresándose telepáticamente desde hace poco con su dueño, quien me explicó el negocio. Se había agachado en el bajel, durante esta famosa entrevista y había podido observar toda la escena. Para él, después de la memorable sesión de pochetronnage colectivo, me soy súbitamente dormido, ayudado por los divinos brebajes y centro de mesa por medio del Starac22 un poderoso somnífero natural del planeta " Thefun ." Ha sido introducido en mi último vidrio por los pequeños hombres verdes en el acto de mi lucidez empezaba a vacilar. Durando cinco horas, habré servido de conejillo de Indias a la Miss espacial. La pobrecita ha debido testar más de un cientos de foufounettes diversos y variados para adaptarse a mi chisme. ¡Ay sí, he olvidado de decirvos que según Cheerac, estos extraterrestres son montados aparentemente en juego!
En efecto, disponen a tiempo libre de piezas de recambio por si acaso una de se encontrarían perjudicada debido a vetustez o bien séquito a un accidente orgánico cualquiera.
Estas dos trufas son pues inmortales. ¡Se produce escalofríos saber esto!
¡Pero bueno, seamos confiados! He comprobado esta mañana, con gran atención, y aparentemente, no me falta nada. ¡De en otra parte, no he tenido no mi erección madrugadora diaria!
En cambio, lo que me excitó más en esta aventura, era el objeto que había señalado en la boca de Cheerac, justo al instante de nuestra reintegración en el salón cuando nosostros éramos frente a la televisión encendida. Objeto que he encontrado por fin esta mañana, bajo su cojín, haciendo la limpieza. Sobre la cara más llana, puede leerse, entre diversas inscripciones desconocidas y catalogadas no de nuestros sabios obras lingüísticas, una mención extraña,: "Traductor universal. época postnapoléonienne" lo mismo que una mención que hacen ciertamente las veces de una marca al nombre de "Jadzia." Ha descrito pues brevemente la antigüedad hurtada por Cheerac en el escaparate arqueológico de los dos energúmenos espaciales.
El burdel empieza...
Ayudado de mi fiel Cheerac, el artefacto hurtado a las extrañas criaturas, empieza a descubrir sus secretos, se trataría de un traductor de lenguajes intergalácticos que comportan 250000 lenguas habladas a través el universo, con funciones adelantadas de idiomas locales. El aparato es mantenido a una temperatura constante de 17,8 grados centígrados, un vecino experto en termómetros científicos y otros detectores de temperatura, climatologue de oficio, yo de ello ha confirmado la precisión luego. No dispone de ningún botón de funcionamiento, si no de algunas zonas de colores ligeramente diferentes. Apretando una de ellas, una clase de pantalla aparece instantáneamente y se exhibe en el vacío a la vertical de la caja. Es una pantalla de muy hermosas dimensiones, del corte de mi televisor japonés y de que la imagen es de una precisión fenomenal. ¡Entonces mismo que desfilan rápidamente, estas informaciones son fácilmente asimilables por el usuario! Lo que permite pensar que no se trataría de una fijación ordinaria, tal y como se las fabrica sobre Tierra. El artefacto es capaz de sintetizar una lengua desconocida a partir de algunas frases y de reconstituir de ello otro por medio de algunos parámetros todavía difíciles a cercar. Como tengo mi planchado, mi vajilla, mi voladizo con la vecina y mi menaje a acabar, he dejado Cheerac descodificar el artefacto. Aparentemente, se entretiene como un loco, está dialogando telepáticamente con Chouny y Ragnagna nuestra pareja de ratón de laboratorio. Ha venido todo a la hora decirme que había del agua en el gas en los roedores y que señorita Ragnagna deseaba tener su jaula personal, pues los embarazos cada veinte días con un obseso del culo incapaz de casarla, eso no la interesa para nada como perspectiva de porvenir. ¡Era lejos de dudarme que los roedores tuvieran de las preocupaciones idénticas a nosostros humanos!
Pasado mañana, apenas levantado, he aquí uno primero, luego seguido de poco, un segundo vecino quien viene quejarse de Cheerac. Repican a mi puerta puedo me denuestan con cortesanía, uno de ellos no quiere más que Cheerac la salvación, mismo educadamente, la mañana. Según el otro, Môssieur organizaría, bajo sus ventanas, de las reuniones salvajes y ruidosas con toda la gente canina y felina del barrio. Ya ciertos comportamientos inhabituales habrían sido observados. De en otra parte, afirman todo, los animales tienen un comportamiento extremadamente raro desde algunos días. ¡Según este también vecino, Julie, la pequeña gata blanca de los Gondrand, habría abierto la nevera para servir, a las compañeras de paso, el pavo hembra familiar del fin de semana adquirido en el mejor asador que se tenga en la región!
Para tapiar el cuadro de estas fiestas delirantes, hay una decena de hámster que pertenecen al pequeño Clotilde quien se construye un abrigo anti-atómico contra la casa del Beltrán, un simpático pareja de jubilados, sus vecinos.
Una tecnología futurista llovida del cielo...
Como podéis adivinarlo, en el espacio de una semana, los efectos del traductor universal se revelaron desgraciadamente irreversibles, como si el descubrimiento del lenguaje por nuestros pequeños compañeros favoritos, había acompañado por una transformación radical de su inteligencia con el acceso inmediato a de los conocimientos presupuestos adquiridos pues juntadas, de oficio, a toda utilización del artefacto.
Así, desde esta única semana y aparentemente gracias a las nuevas aptitudes de nuestros diferentes animales domésticos, disponemos de una casucha de hormigón de 30 metros de alto, establecida a la entrada de los pabellones con radares terrenales, aéreos y también galácticos, las coordenadas de numerosos planetas serían inscritas. Un espléndido murete bicolor de tres metros de alto, ceñido el conjunto urbanizado. Algunos DCA automáticos a protones han hecho su aparición delante de las casas de los Philipps, Billgates y Vieillefrance. Ya, se observa en las afueras una muchedumbre boquiabierta de la residencia. Los curiosos vienen en familia, emparedados a la mano, puestos sobre las ramas de los plátanos alrededor, contemplan a saciedad la mínima actividad local y puedo decirvos que el espectáculo es grandioso. ¡No he visto erigir ninguna de estas instalaciones, todas han aparecido en una sola noche, eran investidas luego por nuestros animales domésticos! Pollux, el podenco bretón del Señor Touvier, y Lisa, la perra de la Señora Thomas, se puestos inseparables les echan de los cacahuetes para pasar el tiempo entre dos voladizos.
Para la ocasión, Cheerac se ha hecho construir una simpática pequeña residencia segundaria al final de mi jardín. Tiene también comprometido un mayordomo muy adiestrado, el espléndido dálmata de Señorita Laurens y una cocinera " Lulu " Labrador un poco revestimiento, es verdadero, de las gentes quienes habitan al 45 de mi calle, al juicio de Cheerac. De las realidades desconocidas para mí, que me interesaba poco a la vecindad hasta ahora. Hace falta decirvos que ningún humano, a parte yo, no ha estado en contacto con la increíble cosa del espacio, también sospecho Cheerac de haber abusado en serio de su nuevo juguete cerca de sus amigos durante sus múltiples paseos en solo.
¡Yo, vos lo digo, eso acabará mal este negocio!
La copa estaba llena, domingo próximo alertaré de emergencia los dos mafieux espaciales. Me encontrarán bien una astucia para limitar los estragos de este diablo de artefacto constructor, pero terriblemente devastador en términos de relación de vecindad, esperando de esta entrevista, una vuelta a la normalidad todo negocio cesante.
¡Corten del mundo exterior!
Demasiado tarde... Ella noticia se ha derramado como un reguero de polvo, somos consignados todos y somos obligados a un cuarantena "sanitario" para los motivos también pertinentes que "desorden al orden público", comportamientos salvo norma, y bien de otros motivos o pretextos científicos. El anuncio ha sido difundido al megáfono, muy temprano esta mañana, por el Gobernador civil en persona, protegido por un cordón desmedido de guardias móviles. Esta medida tomaba instantáneamente efecto y éramos confinados todos de oficio, para un período declarado de 40 días. Esta medida de salvaguarda se aplicaba sobre nuestra sola residencia constituida de un cientos de pabellones sin gran categoría. La zona fue calificada en el acto " secret défense ", de los paneles soldados, labellisés " zone peligroso, de experimentación militaire ", es erigido por todas partes del perímetro de nuestro islote de casas. Lo que hace que no podré encontrar, domingo, las dos locas del espacio.
Actualmente, de los hombres en combinación blanca y máscara de supervivencia deambulan en las alamedas de la residencia, armados de su tecnología de los pigmeos científicos del siglo veintiuno, buscando más a impresionar nuestras conciencias que a solucionar lo insoluble. El cañón de un carro de asalto pincha la ventana de mi cocina. Sorprendido en el medio de la noche, no hemos podido utilizar las baterías al protón que son cubiertas en adelante por las tiendas de campaña militares y hemos examinado con minucia por los mejores científicos militares, todo país confundido.
¿Pero que veo yo? ¡El Presidente de los Estados Unidos en persona, acompañe por algunas medidas del CIA se dirigen hacia mi casa! ¿Pero donde nuestros ilustres electos franceses son?
" ¡Buenos días, Presidente! " le dice yo educadamente al umbral de mi puerta de ello que le tiende mi mano muy civilmente. Había sido guiado ciertamente, aquí, por mis vecinos, pues todo sabían que los primeros signos de esta transformación radical habían aparecido por el comportamiento increíblemente extravagante de mi perro.
- ¡Basta, no tengo tiempo a perder en urbanidades! Su visita no era protocolar, ni oficial, pero sin embargo, qué lenguaje inadaptado, dime yo desgraciadamente desconcertado.
- ¿Dónde escondéis vuestros laboratorios?
- ¡Pero no tenemos laboratorio vuestra santidad!
- ¿Nos tomas para los cómicos?
- No. ¡su honor !
- Bueno. ¡vosotros! Registrad por todas partes y me encontráis esta tecnología aberrante " Ordene al vaquero internacional.
- ¡Por favor vuestra magnificencia, éste es que tengo mi tienda a abrir, yo!
- Te tendrás 1500 euros por día de indemnización. ¡eso te va pequeño francés!
- Heu. sí cierto.
- Podríais añadir un poco más porque contaba con rehacer mi techo y.
- ¡Séte un duro en negocios tú, pero quiero eso! Me hace el Presidente de los Estados Unidos.
- ¡Bueno, ve para 2000 euro-día, pero te aviso, se vendrá servirse en tu tienda más tarde y te tendrás interés a hacernos de los paquete-regalos sin rechinar!
- ¡Sería feliz y satisfecho de acogervos en mi humilde tienda, Grande-Dr!
Un breve cálculo mental me señaló que el negocio subía a80.000 euros para el conjunto de los días laborables del cuarantena. ¡Sacrebleu ! Siento que querré mis pequeñas vacaciones forzadas.
Un largo silencio se instala entonces, y sabiendo decir sólo a mis huéspedes :
- ¿Queréis los bretzel grande cabal? ¿Vos de ello abro una caja? "
¡Que había dicho! Por qué este repentino enfado, sentía que el ambiente volvía a bajar de una muesca suplementaria, cuando el inocente ofrezco me había parecido a la primera apetitosa. Mientras que el Presidente del primer Estado del planeta hacía su jeta de cake, miraba, con despecho, sus hombres invertir mis cajones, sobar mis pequeños negocios muy ordenados. No encontrarán nada aquí, soy tranquilizado de ello.
Dichosamente, nuestros compañeros caninos y felinos habían tenido el tiempo de encerrarse en sus galerías subterráneas para organizar la resistencia. ¡De los toutous y de las pequeñas gatas, todo sabiamente instruidos por los conocimientos de otro milenio, no sabían de veras no a quien tenían a hacer este celoso de americanos!
Se era en el potaje hasta el cuello.
Así, nuestros críos resistentes a gatas, no habían encontrado nada mejoría que hacer saltar, durante la siguiente noche, todos los lugares investidos por los personales más calificados debidamente seleccionados por las instancias internacionales. Según los comentarios que circulaban entre los propietarios más cercanos de las instalaciones reconquistadas, todo eso había pasado sosegadamente y ninguno militar o científico no había sufrido la mínima violencia gracias a los subterfugios maliciosos planificados por nuestros amigos a gatas, de las invitaciones festives en el habitante,: de los descubrimientos gastronómicos, de los desfiles de lencería fina, de los conciertos, de los espectáculos. Sin embargo, sentía punzar al cabo del túnel, de este lastimoso camouflet al enemigo inquisidor, por lo menos, una grave crisis diplomática, si no una Tercera guerra mundial. Nuestros DCA a protones, no habiendo servido nunca, eran vueltas a meter de nuevo en actividad. Pollux y Lisa vinieron esta mañana allí informarme con gran cantidad de una telepatía simultánea y cacofónica que las instalaciones secretas eran disponibles bajo tierra. Cada vez más pegados como los glues este dos.
Pues, para resumir, séquito a la reconquista de nuestro territorio residencial, tiene estas nuevas instalaciones. Al anuncio de la descripción de éstas, tuve sólo poco de dificultad a sospechar fuertemente nuestros dos resquebrajados del espacio de haber contribuido ampliamente :
Él " túnel sur-est " dice también " esquina-coin ", accesible a partir de la cueva de los Vieillefrance, llevaba directamente al Élysée. Un pequeño tren propulsado al hidrógeno concentrado transportaba a los pasajeros, en nueve minutos chrono y en un silencio más total, hasta las cocinas élyséennes cerca del cuarto frío, allí donde son almacenadas generalmente las cabezas de ternero entreveradas del Presidente francés Cheerac, un nombre de perro para un presidente, este no es serio, por fin censurará allí encima. En adelante, depositario de los conocimientos de millares de civilizaciones buenas más adelantadas que la nuestra, éste era de derecho que mi perro, dirigía, como una eminencia gris, el gabinete presidencial del primer hombre de la República francesa. ¡Desde su llegada, Francia beneficiaba potencialmente con una tecnología de punta a hacer palidecer rusos y americanos reunidos, y esto únicamente, gracias a mi perro se puesto sabio desde estos acontecimientos!
Qué ascensión social para un perro quien no sabía dar apenas el papatte a su dueño, hace unas semanas de eso.
Gracias las locas del espacio. Vos devolveré eso si llega el caso.
Un segundo Túnel Sur, dice también " Spanking-Trolls ", era disponible al pie del pilón de la antena colectiva. Éste era accesible después de reconocimiento de las huellas digitales, todos los habitantes de la residencia eran memorizados. Este túnel, distintamente más extenso, llevaba directamente al Ayuntamiento de Burdeos. ¡No se sabe nunca, en previsión de un empleo de una parte del país como en 1940! Era dotado de coches automáticos movidos por una tecnología extremadamente adelantada y no comprensible por nuestros delgados conocimientos de terratenientes. ¡El recorrido de 595 kilómetros se realizaba muy exactamente en 22 minutos 33 segundos y 98 centésimo!
¡He aquí donde éramos de ello de esta indescriptible aventura!
A título de curiosidad, esta mañana, he pedido este segundo túnel para hacer mi mercado, Lugar de los Tresbolillo, acompañado por Marianne mi encantadora vecina, pues sé juntar lo útil al agradable cuando lo hace falta. He aprovechado de ello para hacer un pelo de lamer-escaparate calle Santa-Catherine. Un poco más tarde, de mi hotel cara al ayuntamiento, Marianne y mí, ha creído ver mi perro Cheerac salir de una limusina a los colores franceses, acompañado por el suficiente Jouppey y del arribista Brunicosi, enemigos políticos no hay tan mucho tiempo.
Los periodistas del mundo entero, alertados por toda este agitación mediática y esta repentina chifladura militaro-política, debidamente informados por nuestros más cercanos aldeanos, comparan en adelante nuestra residencia, cercada de contingentes de militar internacionales, a una aldea de los irreductibles galo, peritos en poción mágica quien tales antiguamente, desafiaban César y sus legiones. Ay, no somos en un tebeo, se trata de una realidad extremadamente palpable aunque toma de las formas extravagantes, en este jueves el 12 de agosto de 2005 y en periferia de una ciudad pequeña del Valle de Oise. Las Yazco del tío Sam, acompañados por el diferente cuerpo de elite europea, ha reemplazado a los romanos de ayer. A los accesos de nuestra residencia, en ciudad y también sus alrededores, acampan en adelante de las unidades militares especializadas lo mismo que de los estancos móviles de producción y de las cohortes de periodistas TV y Prensa escritas venidas de las cuatro esquinas del planeta.
El objeto sagrado, tanto codiciado por el tío Sam.
El enemigo, contra que importaba proteger el objeto poseedor del saber universal, era para nosostros, en primer lugar, las Yazco del tío Sam, dueños del equilibrio geopolítico mundial, luego todas las otras naciones que codiciaban con avidez nuestro saber militar extremadamente futurista. No debían caer en ningún caso sobre este objeto capital. Puede medirse fácilmente el inmenso peligro que representaría todos estos nuevos conocimientos tecnológicos situados entre las manos de aprendices brujos quienes de ello explotarían que una parcela únicamente a de los fines guerreros. Se tiene todo en memoria esta mitológica caja que contenía todos los males de la humanidad. Nuestra reliquia sagrada, fuente de un saber universal, no debe convertirse en ningún caso en una diabólica "caja de Pandora."
Debo precisar aquí que después de haber sido confrontado a este increíble objeto, que éste me ha aparecido, a la utilización, estar bien más que un simple aparato a asimilar de las lenguas, que fueran rurales o de en otra parte. El aprendizaje de estas diferentes lenguas era sólo una ojeada embustera de las reales capacidades de la cosa. Cada individuo quien manipula este milagroso objeto se convierte inmediatamente en el depositario de todas las culturas presentes y pasadas habiendo subsistido por allende el universo. El asunto toma entonces posesión de la suma de estos conocimientos, a una velocidad exponencial y sin ningún esfuerzo intelectual. Podrá explotarlas luego a su guisa comprendiendo todas las sutilezas. Yo mismo, y modestamente, después de sólo algunos pequeños minutos de manipulaciones torpes, me he enterado que me había echado a distinguir y no comprender menos de 5000 lenguas de origen rural o extra-rural. En el mismo tiempo, había adquirido los conocimientos literarios y científicos de estas civilizaciones respectivas. Mi cerebro se había reprogramado instantáneamente a una velocidad vertiginosa sin ningún desorden sobre mi memoria, ni sobre mis delgados conocimientos pasados. En cambio, mis capacidades intelectuales habían realizado un buenas vertiginoso como si mi cerebro acabara de remodelar totalmente se en una nueva estructura optimal. Hasta tal punto que soy capaz actualmente de recitar de un rasgo no importa qué página de un libro o el periódico completo de la vela, sin ningún esfuerzo como una vulgar fotocopiadora que duplica de las hojas a saciedad. ¡Mazette ! Yo que he sufrido tanto en mi juventud para aprobar del desgraciado exámenes universitarios, aquí estoy en medida de lograr tres agregaciones consecutivas los dedos en la nariz y beborroteando de los cócteles sobre la playa.
Así pues, el público, la Prensa a quien se no puede esconder nada, breve, el mundo entero, se apasionaba para estas nuevas realizaciones tecnologías venidas de en otra parte y quien han surgido en una sola noche. Nada las paraba para saciar su curiosidad. Desde nuestro bueno vertiginoso en esta tecnología del futuro, éramos la presa permanente de un despliegue de estrategias diversas, de astucias variadas para asalariarnos la mínima información. A la vista de estas realizaciones vanguardistas, nuestros de radar galaxiens, nuestros DCA a protones, de todo este arsenal creado a una velocidad alucinante, por los simples ciudadanos, como podían imaginar se ella lógicamente, incluso todavía más inverosímilmente, por los animales familiares, sospechaban bien que un inmenso saber se había propagado en nuestro microcosmo. ¿Pero qué apariencia y qué forma eso revestía él? ¡No tenían de ello la mínima idea! Ni los científicos sueltos, ni la Prensa, ni las poblaciones vecinas tenían el más pequeño indicio sobre el origen de este fulgurante dominio tecnológico ni de la pasmosa rapidez de nuestras realizaciones. Estas innovaciones de otro milenio eran para ellos de los objetos de investigación comparable a lo que había sido la colecta del Grial, aquí, circunscrito a nuestro minúsculo territorio antiguamente. Sin embargo, esta búsqueda era sin gran esperanza para ellos. En efecto, única el ejército Usos, coche-proclamado gendarme del planeta, había llegado suficientemente en fuerza para imponerse y dirigir estas búsquedas.
Fuera pues, desde estos acontecimientos que cautivaban las muchedumbres, la palabra " Graal " regresaba en hebilla en los comentarios de la mayoría de las medias escritas y audiovisuales. Al origen de la palabra, este famoso cuento llamado " Perceval o el cuento del Graal " escribe por Cristiano de Troyes al siglo doce. Los caballeros de la Mesa Redonda eran en colecta del Grial, el San Calice. Al trabajar en esta búsqueda sin fin, cada uno de ellos era considerado recibir la revelación personal, aquella de la luz del Cristo a cambio del caos inicial que reinaba alrededor de su miserable existencia pagana y pecadora. Esta mitología celta, ha golpeado mucho los espíritus y perduro todavía en ciertos best-seller y bajo la forma cinematográfica como la trilogía " el señor de los anillos ." Se puede encontrar también de las referencias en física, donde se califica la teoría de gran unificación (Teoría del todo) de " Grial de los fisicos ." Como en otra parte, en genética donde la comprensión del mecanismo, por que los genes controlan la fisonomía de los órganos, lo sería calificada " Grial de los genetistas." ¡Y desde, había un nuevo Grial, el nuestro!
Desde el médiatisation a ultranza de nuestros menores hecho y gestos, ganamos, a la televisión, de las innumerables emisiones culturales que declinan a profusión el temático de las colectas del Grial o los misterios de las civilizaciones desaparecidas,: Atlántida, la tierra de Movido, el famoso triángulo sagrado de Quebec, la civilización de Akalal, etc..
Cheerac mi admirable perro a vestido marrón, era hoy, el único depositario del primer Grial real de la humanidad. El objeto consagrado fue puesto totalmente en un recinto inviolable disimulada del mundo exterior. Una serie de galerías hubo devanado bajo tierra, hasta 450 metros de profundidad, surtidas de muy numerosos callejones sin salida y trampas, como los meandros de una pirámide egipcia. Esta excepcional puesta devolvía aparte su acceso imposible por cualquier medio físico conocido de los terratenientes. Por otro lado, este " Graal " era guardado ininterrumpidamente por treinta sacerdotes juramentados, de los pitbulls muy de raza habiendo recibido cada uno la autorización de llevar el arma suprema "el desintegradora talmoïdien." Un arma temible de la que la radio de acción es casi infinita, disponiendo de una precisión extremadamente fina de la selectividad de los blancos a alcanzar. Por fin, el arma no enviaba de proyectil, pero producía una sección destructora móvil que da en su blanco infaliblemente.
Calma llana en los rebeldes rurales.
Hoy, en la residencia de los irreductibles Galo, no se es estrictamente nada pasado, a parte, algunos cortacéspedes en actividad y de los gritos de los chiquillos entusiastas, pues juegan cotidianamente en la calle desde este cuarantena "militaro-sanitario" que las priva de escuela y, qué terrible castigo: ¡de deberes!
He aprovechado de ello para hacer una soberbia grasa mañana. No teniendo más de tienda a abrir durante varios semanas. Mi célebre librería, cita permanente de los intellos, de los soñadores, de los glandeurs talentosos y de las elegantes lectoras quien utilizan a menudo la pequeña esquina salón de té que prolonga ésta, es en adelante la sola tienda de las galerías comerciales a arbolar, cortina cerrada, una soberbia placa, :
" Cerrado debido a trabajos
Reapertura prevista el 1 de octubre 2005" .
Constreñidos por estos évènements de primer orden, nos somos vueltos todos, en el interior de esta pequeña residencia marcada del sello "secreto defensa", de los ociosos de lujo, lo que nos deja un tiempo loco para organizar la resistencia contra los invasores, los curiosos y los aprovechado juramentados.
A este estadio, es importante llamar que todos los residentes de nuestra minúscula plaza fuerte no son alojados al mismo letrero, mucho no comprenden lo que les llega, para la buena razón que no han estado nunca en contacto con nuestro divino Grial. La misión que me había asignado, entre otro, era de informarlas de modo preciso sobre el origen de las modificaciones radicales que comprobaban diariamente sobre sus animales familiares, luego de tranquilizarlas en cuanto a los equipos tecnológicos que florecían en la residencia. Por fin, intentaba insistir en el buen costado de la cosa, el gobierno francés había estado fiador de nuestras carreras y recibíamos todos nuestros salarios gracias a un fondo excepcional desbloqueado por el Ministerio de la economía y del Balance. Para hacer comprender este mensaje, organizaba a menudo de las reuniones de información en el habitante. Mañana por la tarde, el tiempo que es clemente, seremos todo en el jardín de los Lavoix para discutir de la relación que podríamos tener con nuestras familias respectivas.
Pues, esta mañana, apenas mi pequeño-almuerzo tragado, he vacado a mis nuevos empleos, es verdadero con un modo de hacer diferente. Algunos billetes todo nuevos, reproducidos perfectamente gracias a nuestro enorme adelanto tecnológico, me ha hecho un apreciable favor en el cumplimiento de un sueño de chiquillo: un espléndido jaguar, último modelo "X-tipo" equipado de un motor v6 de 3 litros y de un salón Louis XVI totalmente cincelados y dorado, cubierto de un tejido verde adornado de flores "palo de rosa." El todo entregado en Súper-abejón y en diez horas chrono gracias a la amabilidad del Jefe de los ejércitos franceses sobre las recomendaciones de su nueva eminencia gris.
Los túneles secretos se revelan endiabladamente prácticos y son utilizados a saciedad por el conjunto de nuestros vecinos. La consigna de no nunca hacer viajar de otros individuos quienes no sean de nuestra residencia, es respetada a la carta. Al exterior, es siempre el bloqueo militar y desde ahora en adelante de los sólidos alambres rodean nuestro pacífico barrio. Nos somos vueltos para los gendarme del mundo un grupúsculo extremadamente peligroso capaz de amenazar el equilibrio de nuestro hermoso planeta. Una nación muy contradictoria en la aplicación de sus grandes principios de orden moral, siendo justificados a menudo por un hermoso discurso los peores excesos, una mano sobre el corazon, el Biblia en el otro.
Domingo, iré sólo al encuentro de las dos locas del espacio, Cheerac que es en adelante ilocalizable a causa de un empleo del tiempo de Primer Ministro y una lista inacabable de cortesanas a satisfacer.
Por mi parte, cada vez más, los siguientes questionnements, me hostigaban :
- ¿Eran a la corriente del giro que tomará estos eventos?
- ¿Qué empleo, ellos, del traductor universal, habían hecho?
- ¿Quiénes son realmente?
He aquí bien de las interrogaciones quien, desde el comienzo de esta rocambolesca aventura, acumulando las rarezas en todo género, me perforaban el espíritu de modo obsesivo.
Dos extraterrestres en chanza...
Desde que el inquisidor US nos imponía su ridículo bloqueo, en toda salida motorizada se era convertida imposible a partir de la residencia. Éramos abastecidos por los largamiento militares al contenido dudoso. De todos modos, habíamos decidido de no nunca tocar a este alimento. Nos nutriéramos exclusivamente con los productos frescos, experiencia sobre los hermosos mercados aquitanos o parisienses gracias a nuestras dos líneas particulares totalmente desconocidas del invasor.
¡Es en esta atmósfera muy pesada que decidía pedir, bajo la influencia de una deducción milagrosa a no ser que no se tratara de una sugestión telepática, los "Spanking-duendes" hacia Burdeos para ir al encuentro de mis dos extraterrestres y si posible, volver a ver por la misma ocasión mi adorable perro quien me faltaba beaucoup !
¡Era por lo menos la tercera vez que tomaba esta línea particular, y no me cansaba de ello!Estos viajes en entorno futurista son siempre también impresionantes. Es en una comodidad personalizada, digno de los más grandes hoteles de gran lujo, que el recorrido se realiza. Vueltas a ver, enfriamientos, música, receptor TV personal lo mismo que una muchedumbre de gadget de relajación es a discreción. Apenas sentado en nuestras butacas tanto aerodinámicos que cómodos, que una luz azulada invadida toda la cabina. Como cada vagoneta es independiente, la salida es inmediata en cuanto el viajero o que la familia completa sea instalada se. ¡Basta con apretar el botón " salida ", en cuanto estáis listos, como en un vulgar ascensor! Es en un helado de café silencio y sin una sola sacudida que viajamos. Aprovechaba de ello para servirme una pequeña copa de Champaña y aplicarseme a la lectura de uno de mis periódicos favoritos.
Llegados a destino donde desembarcamos, como siempre sobre esta línea, por una puerta hurtada, en los aseos públicos del Ayuntamiento de Burdeos, costado Mujeres. He esperado algunos segundos antes de accionar la susodicha puerta que descorcha en el cuarto dedicado a los minusválidos, un vidente nos indica la disponibilidad del lugar sobre nuestro mando a distancia individual, un gadget junto en la vagoneta. Saludo, al paso, algunas jóvenes mujeres fuerte enfurecidas que me haya apropiado les espacio habitual y me dirijo enérgicamente hacia los salones de recepción. No se sabe nunca, quizás vería a mi compañero de ayer en compañía de un arribista político de renombre o de un miembro importante del gobierno.
Represéntadvos como apenas franqueado el umbral del primer salón, donde una recepción tenía lugar, que una pareja vino inmediatamente a mi encuentro. El hombre se me parecía curiosamente. Extrañamente, había notado que todas mis imperfecciones de ser humano habían sido engomadas. El hombre medía igualmente siete buenos centímetros de mejoría que yo.
Asombrado, me paré neto, sobre el mármol lavado visiblemente fríamente, divisando mi clon mejorado. Pero, es centro de mesa hacia su compañera que iba mis miradas dubitativas, esta encantadora persona representaba mi ideal femenino, un fantasma completo de carne y de hueso, de molde en un traje de noche inverosímil. El conjunto habría merecido tres Hots de ahora en una sola ceremonia a Cannes y, sin duda, las felicitaciones de Jean-Paul Gaultier para esta originalidad de ropa.
" ¡Vamos a esta mesa, para discutir sosegadamente! " Próponme educadamente mi clon Coeurmitien indicándome de la mano una mesa relativamente aislada cerca de una majestuosa planta verde.
Apenas sentado a sus costados que este último contesta, seguido, a todas mis interrogaciones del momento.
" Vuestro asombro es natural, mi caro Coeurmit... Hemos revestido de los hologramas biológicos, que modifican nuestra apariencia exterior para fundirnos en la masa de los humanos y sobre todo permitirnos saborear a de los placeres enterrados en nuestra memoria colectiva desde los milenios ."
"¡ Veo ! " Lo hice yo maravillado, reconociendo del golpe, en esta desmesura, la identidad de mis dos locas del espacio.
"¡ Vuestra transformación es acertado verdaderamente! " Añadía.
"¡ Y todo esto gracias a vosotros, mi caro! "
"¿ ¿Cómo a través de mí? "
" Hace algunos días, os interrogabais sobre vuestra amnesia de seis horas. Y sabéis bien que este tiempo perdido no ha sido inútil, en adelante poseemos los tres el mismo patrimonio genético. En efecto, nuestra constitución orgánica nos permite poseer varios códigos genéticos de que el vuestro desde esta famosa intervención. Es lo que llamáis, vosotros, de las secuencias ADN. Espero que nos excuséis, no habiendo sido nuestra conducta muy loyale ."
Mientras que Enkorun me hacía todas estas revelaciones, lanzaba de las miradas glotonas sobre su compañera.
" ¿Os preguntáis hasta donde vas este holograma, este no es no? "
Suéltame la criatura celeste en respuesta a mi mirada lúbrica. Dice enseguida, hace enseguida, y sin la mínima exigencia de mi parte, el vestido desaparece en un relámpago y su desnudez, que no descubro, ay que parcialmente, me hace estremecerse de repente. Mi lengua se extiende fuera de mi boca como una alfombra persa y viene aterrizar sobre mi vidrio que estalla luego en una lluvia de granizo multicolor arranque sobre la mesa. Los dos compinches espaciales miran, entretenidos como los bebés, los pedazos de cristal desparramados alrededor de ellos. Aprovechaba de ello para volver a meter discretamente mis ojos que se habían desolidarizarse de sus órbitas de origen. Más molesto todavía, mi pequeño nouille muy sensible no acababa de ello más de alargarse y de engordar, como la nariz de Pinocho. La excrecencia hizo saltar uno a uno los botones de mis vaqueros, luego la mesa se elevó de diez buenos centímetros y acaba por invertir el poco de objetos todavía intactos sobre mis dos vecinos. Todo dos se miran a reír de buen corazon como los niños quienes acaban de gastar una buena broma. Su magia no tenía pues ninguno límite, dime yo a destiempo. ¡Estos dos seres son verdaderamente increíbles!
Una vez nuestros espíritus tranquilizados, la discusión recogió sus derechos.
" No tengáis miedo a la reacción de estos americanos, dominamos lo menores de su exceso guerrero. Su tecnología es tan mucha sumario que mismo más poderosa de su bomba atómica no hará no más estrago que un cohete hùmedo ."
" Sabemos que vuestro perro vos falta, pero sabed que en este guión, que hoy vos aparece todavía muy oscuro y desprovisto de toda lógica, juega un papel extremadamente importante. De en otra parte, para crédibilisar sus intervenciones, hemos llevado su Q.I a260. De este modo y con el semblante de conocimientos enciclopédicos que ha adquirido del famoso "Grial", tal y como lo nombráis, ninguna personalidad científica o política actual podrá ponerlo en échec ."
" Desde esta conversación y nuestra pequeña broma de colegial, Usted mismo, venís de ganar 50 puntos de Q.I, lo que hace que desde vuestra anterior manipulación del " Graal ", vuestro coeficiente intelectual que habíamos cuantificado a 122 cuando nuestro primer examen, viene de estabilizarse a 230. Así, como hombre de diálogo y de principal socio rural, no tendréis más a enrojecer en las conversaciones mundanas. Vuestro espíritu será tan vivo como una gacela y vosotros aprovecharéis distintamente mejor de vuestros nuevos conocimientos ."
" Nosotros debemos confesarnos igualmente, caro Coeurmit que desde el comienzo de nuestro encuentro, no habíamos venido sobre Tierra para nuestra satisfacción personal lo mismo que lo habíamos pretendido antes. Somos aquí para una razón buena más importante. Por otro lado, hemos elegido de privilegiar el aprovechamiento de los animales de vuestra residencia para marcar mejor los espíritus por la extravagancia de la situación y reforzar más el impacto mediático de los trastornos tecnológicos que tienen lugar en vuestra residencia. Sabemos que eso facilitará grandemente una toma de conciencia de los pueblos de la Tierra. Estas travesuras tecnológicas dispuestas en vuestra residencia sirven pues una toda otra causa. ¡Ahumáis de ello más muy pronto !!! "
Esta última frase me había aparecido como un verdadero enigma y su alcance me escapaba totalmente. Pero Enkorun perseguía sus explicaciones con tanta solicitud como yo no levanté por ahora, ni el extrañera, ni el alcance de su propósito.
" El objeto que hemos puesto a disposición de vuestro compañero "Cheerac" y que llamáis impropiamente un " Graal " es un piso único en el universo. Aunque tomáis un gran cuidado y que su protección se revela eficaz, nosotros mismos, vigilémosla asiduamente. Todo desplazamiento en una sección de 1000 metros alrededor de esta caja es controlado por nuestros radares. Podemos, tan necesario, guiar al milímetro cerca de uno o el otro de los treinta desintegradora, confiados a vuestros "sacerdotes juramentados", sobre un intruso cualquiera quien desearía adueñarse. El " Matrixhumanoid ", tal es su verdadero nombre, es nuestro bien más precioso, nos ha sido legada cuando nuestra creación. ¡Todo nuestro saber procede de ella! Pero esperáis todavía un poco, ahumáis de ello pronto más"
" Mi caro Coeurmit, vos abandono a mi mujer quien tendría algunos favores a preguntarvos. !?! ."
Era un hermoso día, me acostaré.
Había pasado una noche memorable con " Keleotrenoronpa", mujer quien poseía todos los triunfos de la feminidad,: humorismo, encanto, espíritu, complicidad, peritaje y gracia. Sus necesidades sexuales eran tan muchas inmensos que me importaba considerar mínimo cuarenta y ocho horas de sueño, para recuperar mis espíritus y mi salud.
Puedo afirmarvos que las proezas del holograma biológico son confondantes de realismo. En efecto, el asunto es remodelado totalmente del interior como el exterior, solo el cerebro quien dispuesta sólo de un solo ADN permanente, es aislado totalmente del holograma. Decide si mismo de qué sobre quiere engalanarse, activando uno de los patrimonios genéticos almacenados en una zona de memoria específica. Todas las células del cuerpo restante son re-codificadas entonces y transformadas instantáneamente. Para darme gusto y decuplicar el suyo, mi compañera celeste se había transformado tres veces. Una de ello " Arexpopulus " mujer de una civilización muy alejada, geográficamente y temporalmente de la nuestra, pero al paso casi humano, excepto este tercer seno y este barreño invertidos. Luego de ello " Calefaity " una criatura distintamente más sonrientes y experta que el primera. Y por fin, cereza sobre el pastel de ello " Marilyn " réplica exacta del ídolo de mi juventud tal y como era a la época de " Chéri, me siento rajeunir " girado en 1952 o " Los hombres prefieren rubias " salido en 1953. Con este dos clásico, se la ve por primera vez en rubia chapa: una marca de fábrica, que no dejará más en adelante. Sabed, amigas lectoras que para el hombre tradicional, la rubia es un fantasma permanente. De en otra parte a Quebec, no engañan se, la palabra " rubia " es un término para designar en general a una mujer cualquiera que sea el color de su pelo. Ay. ¡de las gentes llenas de sentido común, este quebequés!
Entristécedvos, caros terratenientes, el holograma biológico no es integrado en nuestros cuerpos humanos. Nuestro cerebro no dispone de esta famosa zona, una clase de corteza selección-dimensional gerente el conjunto de las moléculas del cuerpo como en nuestras dos criaturas. Hará, partida quizás de una evolución ulterior, en el terrateniente, de aquí,¡1.000.000 de años terrenales! Sin embargo, es fuerte a apostar que no iremos hasta allí. Por fin, de todos modos, era la explicación que me había formulado a mi celeste compañera de una noche y no tenía ninguna razón de contradecirla.
Después de estas largas justas sexuales, tenía sólo una prisa, volver en mi cómoda vivienda, pues era vaciado al extremo y sin fuerza. En cuanto la ocasión se presentó, agradecí más que calurosamente mi socio quien parecía entristecido por mi envidia acuciante de descanso. Cita cuenta que este encantador extraterrestre no había saboreado a de los verdaderos placeres carnales desde bien de los lustres. Eran las 9 de la mañana, la dejaba frustrada pues de tener de ello más y regresé hacia los aseos colectivos del Ayuntamiento de Burdeos, franqueo la puerta hurtada, costeó el pasillo hacia el pequeño muelle de embarque, puedo me me apresuraba de subir en el módulo disponible. Llegado a destino, pasando por mi garaje, acariciaba distraídamente mi jaguar color verde aceituna que tenía sólo doce desgraciados kilómetros al contador y me eché sobre mi cama para encadenar las horas de sueño hasta la reparación total de mis capacidades físicas.
¡Zzzzzzzzzzzzzzzzzz!!!
De las largas horas se desgranaron así. Labré en primer lugar un ojo, el otro quedaba cerrado irresistiblemente, intenté con pena levantarme pero era imposible y decidía después de cada tentativa infructuosa prolongar mi sueño.
... En todo el planeta se era convertido hostil, un nubarrón de platillos volantes fuertemente armados se abatía sobre nuestras ciudades. De las secciones láseres multicolores desgarraban la noche, trazando sobre el suelo de las inmensas grietas de donde el fuego, el infierno y los diablos brotaban.
De las hordas de perros andantes despedazaban todo lo que vivía sobre su paso. Subsistía todavía ninguno humano bajo tierra. La vida terrenal intentaba recoger algunas fuerzas, pero la moral no era más. Los vívere amenazaban con faltar. Se temía el día cuando deberíamos salir a flote para alimentarnos. Y las noticias que llegaban, gracias a los cables telefónicos todavía en empleo, no eran divertidas. Una colonia completa de los humanos bajo la ciudad de Puteaux había perecido triturada por un artefacto subterráneo que se parece a una inmensa lombriz metálica. Era el fin, la raza humana desaparecerá así, en este año negro de 2005 después de J-C, a causa de un sacacorchos y falta de alimento, de sol y de esperanza.
¡Una sección de sol, a través las cortinas de mi cuarto, me hizo abrir de nuevo los ojos, según las indicaciones de mi despertador digital, éramos el jueves el 19 de septiembre de 2005, era 14h, y acababa de dormir 26 horas!
... Decidía, de emprender nuestro primer envío a la superficie con los mejores hombres de nuestra delgada colonia. Armados de palas, de piocha y de algunos palos de dinamita, progresábamos lentamente en la costra terrenal hacia el aire libre. Eso hacía ya 45 días que no habíamos vuelto a ver el cielo, ni respirado del aire puro. Un inmenso bloque de hormigón, frenó nuestro ardor a la obra, hizo falta contornearlo. El equipo era extenuado completamente, aunque hubiéramos aprendido durante estos largos días de oscuridad a respirar muy lentamente y a administrar nuestras fuerzas, debíamos recoger nuestro soplo ahora. Marcel más forzudo de la tropa, fiel compañero viejo de apenas 35 años, nos dejó súbitamente cuando echaba, por milésimo vez, su pala sobre los últimos metros cúbicos de tierra que nos separaban del cielo.
Era un hermoso día, fui por fin a despertarme.
Nuestros últimos golpes de palas eran desesperados, pero la proximidad de nuestro objetivo final y la embriaguez de respirar del aire puro, decuplicaron las últimas fuerzas que nos quedaban. Es finalmente Manual, más joven de nosostros, que tuvimos el placer de abrir la primera brecha. La luz del sol llenaba todo el cielo, nos devolvió ciegos algunos instantes. Era el lleno día sobre tierra.
De los múltiples rayados de claridad deslumbrante alegraban los muros frente a mi ventana y penetrando en mi cuarto, esta misma luz deslumbrante, acabó finalmente de despertarme. Era en soberbia forma, había dormido casi consiguientemente 44 Horas. Hacía extremadamente hermoso exterior pues entreveía lo azul oscuro del cielo a través los cortinajes semis transparentes de mi ventana de cuarto.
De mi cama, tenía la intención de Ragnagna apostrofar severamente el pobre Chouny.
" ¡Mírame eso, grueso asqueroso, te ha invertido todavía tu pitanza sobre el serrín! "
" Y tú, te has visto cuando haces de la rueda. ¡Se diría una patata brotada en una secadora! "
Dos metros separaban en adelante las jaulas de mis dos roedores, todavía enamorado uno del otro visiblemente. No me lo había equivocado que les ofrece un poco de independencia. Sus noches eran distintamente más calmas, para ellos como para mí de en otra parte. De aquí algunos días las volveré a meter juntos, para una noche, en su jaula nupcial para asegurar el estricto neceser higiénico.
" ¡Agujero del culo! "
" ¡Zorra! "
La vida nos había recogido sus derechos y, saltaba alegremente de mi cama para aprovechar una ducha revigorante y olvidar este extraño sueño.
¡Se dice de vez en cuando que los sueños son premonitorios!
Amabilidad de vecindad
Frotado, lustroso y perfumado como una moneda nueva, decidía extraerme de la vivienda para ir a las noticias de la frente. La familia de los hámster al traje chismorreaba telepáticamente con la encargada de los PTT, una amable joven-mujer de origen malgache, al cuerpo armonioso y musculoso, siempre fuerte coquetamente puesta. Desde el bloqueo, teníamos un acuerdo tácito con el ejército de empleo, nuestro factrice podía desplazarse única en la residencia para depositar los paquetes y correos del día. Habiendo sido pasados por el tamiz de los detectores por el fuerte celoso ocupante cuáles, ciertamente. Éste era ella que nos revelaba las anécdotas vividas al exterior de nuestro microcosmo rebelde, por los aldeanos de nuestra aldea y muy más allá. No era evidentemente a la corriente de nuestros túneles y de nuestras salidas casi diarias.
Cuando me ocupaba a extraer a los fórcepses el contenido de mi buzón, oía toda la discusión alrededor de la aglomeración que estaba sólo en algunos metros de mí. Así el ejército del tío Sam requisaba las casas alrededor para el hospedaje de sus rangers los más suboficiales. Muchas familias abandonaban provisionalmente tan su bien al ocupante éstos eran malcriado, groseros y amenazadores. De otro no habían querido abdicar delante del enemigo. Era el caso de nuestro panadero y de una institutriz del primario. Las familias quienes aceptaban dejar sus bienes al enemigo de empleo eran alojadas gratuitamente por el estado francés en los suntuosos apartamentos del dominio público, aquéllos mismos que los ministros y otros elegidos ocupaban al año en el departamento. Aprendí igualmente que un pequeño avión-espía, que el helicóptero abastecedor y que un satélite militar había sido destruido por los mini-misiles de nuestras baterías al protón. En lo que concierne el helicóptero abastecedor, no tenía ninguna dificultad a comprenderlo. Después de análisis, nos habíamos enterado que todas las vituallas que nos depositaba, contenían de las dosis significativas de tétrodétoxine según las diversas muestras que habíamos hecho analizar por un laboratorio independiente bordolés.
Aprendí todavía, pero esta vez de la boca de mis caros compañeros resistentes, que un inmenso campo magnético e invisible devolvía en adelante inviolable la espacia aéreo sobre nuestras casas, y se extendía hasta el suelo como el vidrio de una bola a nieve, célebre acordarse cursi de nuestra niñez. Esta novedad procedida de coche-defensa distintamente más pacífica había recibido el aval unánime de las familias quienes poblaban nuestro islote de irreductibles. Una brecha, de algunos metros cuadrados, en este campo era permitida a la fuerza para los visitadores autorizados a la entrada de nuestra residencia. A este efecto, un grueso buzzer rojo había sido puesto a disposición de éstos a guisa de timbre con la mención " Appuyez allí para entrar. Selección probable " ! En consecuencia, todas nuestras baterías al protón y nuestra artillería ligera, se puestas inútiles, habían sido secretamente téléportées y dispuestas a de los lugares estratégicos de la ciudad de Burdeos, en una sola noche y sin que ningún ser de nuestra residencia sea contratado físicamente. Era evidente, en adelante, que nuestros amigos extraterrestres eran para alguna cosa.
" ¿Señor Coeurmit, cómo estas? " Me lanzó a señora Mesnard quien se juntaba al pequeño comité. Una muy bonita persona mi fe, siempre courtement vestido y en los tonos tornasolados. Arbolaba sistemáticamente una cabellera flashie, hasta tal punto que se fue creído que llevaba siempre la peluca festive. Era igualmente presumido de las mujeres de estos lugares y llevaba sólo de los trajes muy tendencias, y de vez en cuando mismo, de la Sonia Rykiel o del John Galliano.
" ¡Siempre parecido, cara señora! Reviso de tirón para la emisión Pregunta para un campeon ." ¡Quizás tendré la suerte de ser convocado antes del fin del ano ! Era una de las raras personas a ser informada poco de los trastornos que conciernen nuestro pequeño barrio. Este soltero " Maestro de Conferencia a la universidad de París VIII " tenía a dos niños en baja edad y se liberaba sólo raramente tanto para nuestras reuniones de información era tomada por sus búsquedas. Como no poseía ni animales, ni compañero y aun menos de televisión, todo eso la dejaba indiferente pasablemente. Era sin embargo, suficientemente inteligente para temer lo problemático y hacerse una idea precisa de nuestra asombrosa situación espigando algunas informaciones en las conversaciones con sus más cercanos vecinos.
" Como vos la hubiera dicho ya, sería tan mucho más fácil con un socio de juego. Vuestras revisiones serían más eficaces, pasad pues a la casa verme, tengo siempre algunos minutos de libertad hacia las 15 en el acto de la siesta de los críos. ¡Y desde que somos acantonados en este hecha cuarantena a domicilio, espero también tenervos a cenar muy pronto ! " Me lanzó ella sin la mínima indecisión y con una brizna de inconsciencia finta ."
Le contesté que la oferta me aparecía atractiva y que no careceré de aceptar su invitación en la corriente de la semana. Éste era en efecto un muy bueno día.
Un muy pesado secreto.
Escogiendo mi correo, señalaba una carta al comprimido del Élysée, Cheerac, mi sentido perro, se convertido en eminencia achispo me escribía.
" Caro Dr, caro Coeurmit,
Desde la llegada sobre tierra de nuestros dos atractivos extraterrestres, los acontecimientos se han arrojado. Asumo, como lo sabéis, de las funciones de alta responsabilidad, tanto al escalón nacional como internacional. Puedo decirvos, a la primera, que lamento amargamente estos años de despreocupación a vuestros costados donde jugaba inocentemente al baballe, a la baratija babosa y a las fintas grescas. De los momentos de pura felicidad que serán entrados en mi memoria para siempre.
Pero, tiene el objeto de mi epístola.
102 naciones de todos los continentes, son a punto de ratificar un proyecto de porvenir común de la más alta importancia. Hemos puesto como principios fundamentales, la desaparición de todos los nacionalismos en los países firmantes. La supresión de todos los balances militares de natural ofensiva. La puesta en generalidad de los recursos naturales, lo mismo que les reparto justo, igualmente para nuestro tecnológico militar y sus financiaciones respectivas. Otras medidas segundarias, como la armonización de las fiscalidad o del derecho de la familia seguirán o, accesoriamente, la prohibición del puerto en público de todo traje identitaire demasiado connotado o de signo ostentatoirement religioso autocar creador de polaridad conflictiva en las sociedades, pero allí no es mi propósito.
Vos necesitamos, caro Dr, para un poste de la más alta importancia, éste de " Ministro de la alianza " cargado de las relaciones diplomáticas entre nuestro proyecto de alianza y los representantes de los países todavía reacios a ver su autonomía a este punto reducido. Entre estos países a convencer, representan EEUU, ciertas naciones europeas, la Arabia saudí y China.
Esta misión es oída bien capital para el porvenir de nuestro planeta y de la humanidad. Para motivarvos en vuestra decisión, vos entrego un secreto del que no somos en adelante los dos únicos depositarios rurales. De los acontecimientos muy penosos, digamos también catastróficos, tienen lugar en diferentes galaxias pobladas de vida comparable a nuestra civilización humana actualmente. He podido observar éstos, desde cerca, en compañía de nuestros dos amigos extraterrestres. Nuestro destino como terratenientes son contados en adelante y nuestra sola suerte de supervivencia es de reunir rápidamente todas las fuerzas vivas de este planeta en la eventualidad de descansillo, con el máximo de éxito, a una catástrofe humanitaria mayor, incluso al peor, la desaparición de toda vida sobre Tierra. A este efecto, he puesto a la disposición de los países firmantes de los documentos científicos y tecnológicos que mejoran la eficacia de las transmisiones militares actuales, lo mismo que de otras novedades tecnológicas que perfeccionan la detección de los movimientos aéreos y aumentando nuestras fuerzas de coche-defensa.
Vuestro adicto Cheerac ."
Vestido de un Q.I de 260 y de conocimientos desmedidos gracias a la frecuentación asidua de este "Matrixhumanoïd", era fiarme como " écrivait " mi perro. Pero la alegría de recibir de las noticias de mi Cheerac fue tanto de corta duración el tenor de sus propósitos me dejó dubitativo. Repensaba a las visiones de pesadilla de esta noche. ¿Este mal sueño sería de veras prémonitoire ?
Un argumento de peso...
Cuando yo officiais en mi papel de buen padre de familia que bromea con Chouny y Ragnagna.
" ¿Coeurmit podría tú añadirnos algunas golosinas, por favor? "
Ragnagna utilizaba su voz telepática más melodiosa cuando tenía de las envidias urgentes a satisfacer.
" La noche ha sido larga, carecemos de fuerza " Se suma Chouny de un aire cómplice.
Era perfectamente inútil de decirmelo, a la vista de sus semblantes y del estado de la jaula nupcial, sabía que había sido su principal empleo. En efecto, cada uno de mis pequeños roedores tenía su propia jaula y liberaba un acceso hacia una gran jaula común, únicamente sobre ellos pregunta a cónyuge. Enloquecen por los frutos secados y de los pequeños cubos de berenjena, he aquí quien hará muy bien su negocio para el menú de hoy.
Mientras que yo estaba preparando la comida de los roedores, el carillón de mi pórtico en encina maciza, se echó a esbozar las primeras notas del nuevo tubo de Emma Maudas, un artista muy en boga actualmente.
Echaba un ojo muy furtivo por la ventana de la cocina. El Presidente de los Estados Unidos, himself, gesticulaba en todos los sentidos contra mi pórtico. Aparentemente, tenía el aire de ser un pelo subido. Como siempre, el chófer había dejado su limusina a añadido como un paleto en llena calzada, impidiendo todo maniobra de vehículos alrededor.
" ¿Te abres tu puerta, bouffeur de ranas?
- ¡Eso va, eso va, llega!
- ¿Qué puedo para vosotros Majestad?
- Hace falta que hablamos. "
Franquea gallardamente el umbral de la puerta quien junto a mi salón, acompañado religiosamente por un solo aprovechamiento sustentador un maletín negro, y control de una personalidad de origen china visto su uniforme y su tinte característico. Se sienta nerviosamente frente a mí, luego los dos otros hacen igualmente sobre las sillas disponibles.
" ¡Abrid el maletín, Georges! "
Había allí varios videntes multicolores y al centro un grueso botón rojo que arbola el dibujo del ratón fetiche de Walt-Disney. ¡He adorado su maleta en seguida muy personalizada!
- ¿Veis este botón rojo?
- ¿Sí Sir, éste con el pequeño Ratón Mickey? ¡Lo hice yo maravillado!
- ¡Sois siempre también graciosos, vosotros los frances !
- ¡Tengo a apoyar sólo arriba y Guateque! ¡Una lluvia de bombas atómicas se abate sobre Francia! Prosigue él, en su arranque, haciendo de los grandes gestos de sordo o de sordo.
- ¡Ay bueno!?! Intenté parecer más conmovido posible, pero sentía una gruesa carcajada asaltarme. No tuvo el tiempo de estallar, mi espíritu había zapeado ya en rememorando se las últimas palabras pronunciadas por nuestros dos amables extraterrestres " no temáis nada, dominamos la sitiacion. ."
- ¿Pero por qué vos dirigís a mí?
- ¡Parad de finasser Señor Coeurmit, no somos en un show televisado y mi paciencia tiene de los límites!
Hace falta decirvos que desde fuerte mucho tiempo, era la presa fácil de bromas finas, más o menos relativas al famoso Kermit del Muppet's Show.
- Salgo al instante del Élysée y estáis bien vosotros el ministro de esta nueva Alianza. ¡Un colmo para un país también ridículo que la Francia ! "
Relatábamos públicas...
Damned, era desenmascarado, mis funciones diplomáticas tomaban efecto a este instante mismo.
" ¿Una pequeña canilla de coca-cola, Sir? Ensayaba, investido súbitamente en mis nuevas atribuciones.
- Un crío Cognac. Firent-ellos, como un solo hombre, mezclando sus voces entusiastas, su dedo apuntado sobre la poción del mismo nombre que dominaba detrás del cristal de mi bar.
- ¡Ciertamente y con complace ! Es del Napoleón Fuera de edad, elevado y puesto en botella por un pequeño productor famoso de los Charentes.
Las hostilidades eran recaídas súbitamente, la temperatura ambiente correspondía a aquella que indicaba mi barómetro termómetro: 19 grados Celsius - Hermoso fijo.
- ¿No tendríais de los rillettes y del hígado graso? Me hizo el Presidente junior, aparentemente un poco molesto y en la punta de la lengua. "
Había logrado aparentemente mi primera batalla diplomática y me dirigía, de un paso asegurado, hacia mi reserva del patrón, aquella de las grandes ocasiones. Sabiendo disponer de abastecimientos gastronómicos para una larga sede, domaba sobre la gran mesa del salón, frente a mis convidados fuerte interesados, dos hermosos pisos de Farigoulette, un pan encantador y delicioso como una golosina, un grueso bote de rillettes del Mans, un hígado graso de ganso entero hace casero de la región del Lote, la famosa botella de Coñac Fuera de edad que había vuelto a llevar de Santa y un hermoso cántaro de agua fresca.
Un silencio religioso reinaba durante esta pequeña colación improvisada. El contento era general y tenía la situación buena en mano. Tanto éxito desde mis primeros diez minutos de negociación, he aquí quien era prometedor.
" ¿Tomaría bien una pequeña Gravedad rojo ? ." Exclama el chino, el cuchillo de nuevo al asalto de mi bote familiar de rillettes. Conociendo mi cueva sobre las yemas de las dedo y ayudado por mis nuevas capacidades neuronales, preguntaba a mi interlocutor si prefiriera, un Castillo de Fieuzal 2001, o un Castillo Chalet Hermoso Aire en año de cosecha 2000. ¡Uno de éstos haría maravilla en tal ocasión argumentaba yo!
"¡ Fieuzal ! " se corresponde con solicitud el chino.
El Presidente junior se había servido tres veces de mi elixir charentais, había apreciado ampliamente el Fieuzal. Los estómagos y los palacios eran satisfechos, la conversación iba a poder recoger, lo presentía a los semblantes de mis huéspedes quienes se ensombrecían progresivamente.
¡No tan fácil de manejar el arte de la diplomacia!
El chino secó la hoja de su laguiole de madera de olivo por medio de una de las servilletas de papel puesto a disposición de mis convidados. Luego, hizo igualmente sobre las comisuras de su boca de un gesto lento y meticuloso. Por fin, como para animar, acaba su vidrio de Grave rojo de un gesto precipitado y rompió el primero la tregua gastronómica.
" Senior Coeurmit, sois un interlocutor de calidad, ahumáis comprender nuestro desorden ." Se expresaba en un francés muy conveniente y sin la mínima indecisión. Adivinaba fácilmente, a escucharla, que había debido seguir de los estudios de francés de un muy buen nivel o que apreciaba enormemente la literatura francesa.
"¿ que esta nueva alianza buena puede tener de excepcional? " Prosigue él.
Era al pie del muro, la respuesta que formularé era determinante para la credibilidad del proyecto a prohibir. En un primer tiempo, decidí avanzar a la inspiración y en la improvisación más total, con los argumentos económicos y presupuestarios.
" Vosotros lo sabe, todas las economías nacionales son sobre las rodillas a algunas raras excepciones cerca de. Los déficites presupuestarios son siempre en progresión. Urge reorientar nuestras haciendas públicas. La miseria del tercer mundo hace encallar de los millones de individuos en nuestros países supuestos ricos. Debemos soñar con abandonar totalmente nuestras modas de funcionamiento medievales. Nuestras fronteras son hoy ilusorias y anacrónicos y el peor, éste es que nuestras economías nacionales persisten en esta aberración. La sola solución, lo sabéis, reside en la puesta en generalidad de los recursos del planeta, en el reparto justo de éstas y centro de mesa en el abandono definitivo de todo balance afectado a la construcción y al despliegue de las armas ofensivas lo mismo que la puesta al armario empotrado finalmente de los ejércitos nacionales y de algunas instancias internacionales sin gran interés e inevitablemente simas a pasta. Estos créditos serán distintamente más provechosos para crear de los tejidos económicos o para la reconstrucción planetaria, especialmente afectándolas en el trato de las poluciones que perturban nuestro equilibrio climatique. "
Sus semblantes no tenían el aire de relajarse y los rostros se ensombrecían a medida que mi discurso improvisado.
"¡ Sucio comunista! Acaba apenas de acabar de ello con los comunistas que nos reserváis ya del nuevo manual socialo. ¿Creéis sinceramente que los régimenes estalinistas de Cuba y Corea del Norte son todavía modelos de porvenir? " se mete al Presidente junior pegando del puño sobre mi hermoso mantel del domingo. El chino ejecutó, a este momento, una mueca desdeñosa todo mirando al bies al Presidente de los Estados Unidos al rostro se puesto súbitamente violáceo de cólera. Ay, era indudable ahora que mi pequeña tirada no había agradado y todo tenían completamente el aire catastrophé por este discurso.
" No se preocupe, Caro Presidente, la identidad geográfica e histórica de los países será preservada, la economía de mercado y la libertad de emprender será mantenida. Son sólo las haciendas públicas y éstas de las instancias internacionales que serán redirigidas ."
Sabía que los sacrificios serán mucho más radicales, pero la píldora debía pasar pues la temperatura ambiente y aquella de mis interlocutores trepaba peligrosamente hacia el rojo.
Calienta a Marcel.
" La desaparición de los estados como entidades nacionales egoístas o envidiosas de sus vecinos deberá realizarse un día o el otro, es el porvenir de este planeta quien en dépend. ." Tomando mi aire más solemne, intentaba escurrir este pensamiento filosófico y observaba sus reacciones.
" Por añadidura, este maná financiario será muy útil para consagrarnos colectivamente al descubrimiento de otros horizontes acogedores para el hombre, o en esta galaxia o en otras. ." Sin su dejar el tiempo de contestar embragaba sobre esta agradable sugestión.
" Vivimos desde los milenios sobre de los conflictos armados interregionales, sería tiempo de doblar la página. Esta violencia es debida esencialmente a la existencia de las naciones a los intereses divergentes que se enfrentan para los recursos mineros, que se enfrentan en la esperanza de extenderse más allá de sus fronteras, codician las riquezas históricas de sus vecinos o para las ideas religiosas propias a las naciones ellas mismas y a su historia. Debemos tirar un rasgo definitivo sobre estos comportamientos inmaduros. El porvenir de los humanos y la suerte de este planeta comienza hoy y sois vosotros que tenéis el destino de la humanidad entre vuestros manos ."
Seguía en mi arranque.
" Vosotros habéis podido comprobar igualmente, a la enseñanza de las numerosas catástrofes provocadas por los desarreglos climáticos, que nuestro planeta sufre y que sería tiempo de obrar de concierto para traer de las soluciones radicales ."
Luego, me rememoraba el correo de ayer y la carta de mi caro Cheerac.
" Il tiene igualmente, una información todavía más decisiva que debo revelarvos desde ahora. Nuestras documentaciones muy sofisticadas han detectado una amenaza eminentemente seria que vendría del espacio y para remediar eficazmente, es necesario que pongamos rápidamente todas nuestras energías en generalidad. ¡Este peligro es de cruzamen pues concierne el conjunto de la humanidad terrenal sin ninguno distinción ! ."
Había acabado de lanzar mi scud diplomático y esperaba inpacientemente sus respuestas. El Presidente junior agarra la botella de Coñac, se de ello sirvió una generosa dosis y la transmitió al chino quien no se hizo rezar.
" Pues, si comprendo bien vuestro razonamiento, querríais ver el pueblo americano sostituir su Yazco y su poder disuasivo por los títeres en faldilla de bailarina rosas y de los platillos volantes customisées " Welcome Strangers " ?
Quería mucho a este Presidente de los Estados Unidos, tenía un modo de expresarse muy gráfica y podía adivinar sin trabajo que su identidad tomaba raíz en la América profunda que representaba admirablemente.
"¿ Et vosotros, el embajador, ¿Qué opinas tú? ? " arroja el Presidente al chino.
" ¡Nunca el imperio del medio no se entregará a de las tales estupideces! ¡Nuestra nación tiene un patrimonio cultural inmenso a cual tenemos y nuestra economía no sufre de ninguna de las taras descritas en vuestro lamentable discurso!" ¡Sobrepuje el chino, quien era ni más ni menos en hecho que el embajador de China en poste en Francia desde una quincena de años!
" Sabéis la rana al final de un pozo cree siempre que el cielo no es no más grueso que un neumático de coche. ¡Es un refrán chino que se aplica perfectamente a nuestro propósito! ." Redargüía, antes de que un espeso velo rojizo invadiera mis últimos pensamientos.
¡El color azul me va siempre a arrebatar!
Mis miembros eran mantenidos por una fuerza invisible, solos mis ojos habían conservado una capacidad de movimiento. Había alargado sobre una materia misteriosa que difundía por todas partes un ligero velo azulado de mí, el resto de la cabina sumergía en una penumbra amarillenta. Distinguía distintamente cinco otros reposoirs idénticos al mío, pues adivinaba sin trabajo las otras cúpulas azuladas.
¿Cómo había llegado en este lugar? Yo de ello no tenía ningún recuerdo. Quedaba algunos minutos a registrar mi memoria, pero parecía quedar cuajada al episodio de mi última entrevista con el Presidente de los Estados Unidos y su pequeño comité.
El velo azulado que me rodeaba se disipó progresivamente mientras que mi cuerpo bajaba lentamente de algunos centímetros, mis miembros recogían vida poco a poco. Pude sentarme sobre la placa metálica que había servido de soporte a mi colchón invisible, lo que me permitió echar una mirada circular en el piso. Comprobaba que los cinco reposoirs eran idénticos al mío y que eran constituidos de un grueso bloque liso y sombrío cavado sobre los cuatro bordes del mismo encorvadura. Éstos eran siempre en actividad, el velo azulado que dominaba su cuerpo me impedían distinguir a las personas quienes descansaban, importaban, para eso, que me de ello acerco. Los cuerpos flotaban en ligera ingravidez sobre su estructura metálica. El piso describía un ligero arco de círculo y medía alrededor de una docena de metros sobre cuatro. Comportaba dos otros reposoirs desocupados y desactivada sobre mi izquierda. Todo a la extremidad de este cuarto, un neón poco colorado dibujaba los contornos de lo que me parecía ser una puerta. Ponía mis pies sobre el suelo y me dirigía hacia el primer reposoir a mi derecha. Inclinándome ligeramente, vivo, extenso e inerte el Presidente Cheerac, el homónimo de mi perro. Sobre el otro reposoir, había una encantadora joven mujer, a la cabellera oscura, de una treintena de años que me era totalmente desconocida. ¡Sobre el tercero, calme al Presidente de los Estados Unidos en nadie que se había dormido como un bebé, el pulgar en la boca, era conmovedor! Los sucesivo eran ocupados por dos personalidades de origen chino y árabe, que me eran igualmente desconocidas. Después de ser desplazadome cerca de cada uno, las dejé allí, los cinco, recoger sus espíritus y decidí dirigirme hacia la presunta puerta que había percibido a mi despertar.
" ¡Buenos días el Señor Coeurmit! ¿Habéis dormido bien? " La voz parecía proceder de la puerta ella misma, más exactamente, de la parte superior de ésta. Era tocado por otras tantas atención, pero faltante de repartida y mudo de estupefacción, seguía avanzando, alelado, cuando una abertura tomó nacimiento a mis pies, para acabarse instantáneamente a cuarenta centímetros sobre mis ojos. Dí de nuevo algunos pasos delante de mí, para encontrarme en un imponente pasillo circular a los colores dominantes amarillos y negros. Era mucho más luminoso que el pequeño piso anterior. Cada diez metros de las clases de paneles fijaban la misma información :
" Cryptonados II
J: 45
T: 3.158
P: 633 "
Los datos cifrados decrecían lentamente...
